En el transcurso de la lactancia el
significado del seno para el bebé experimenta cambios.
Será un sitio donde prenderse satisfaciendo el
reflejo de succión; algo que hace que la boca se mueva. Luego, le permite saciar
el hambre. Y pasa a tener una importancia significativa como un objeto que
sosiega y calma.
Mas adelante es la mamá detrás del pecho, su
rostro, su sonrisa, su voz, su olor y la interacción recíproca con su bebé.
El vínculo madre - hijo, luego de pasar por
una etapa normal de la dependencia simbiótica, alcanzará gradualmente una etapa
de independencia en el vínculo.
Pero existe una tendencia en nuestra sociedad
a intentar hacer independientes a los bebés antes que estén maduros para ello.
Una de sus formas es provocar un destete
precoz.
DEFINICIÓN DE LACTANCIA PROLONGADA
La valoración de la duración de la lactancia
materna es un fenómeno marcado por parámetros culturales e histórico personales.
Muchos consideran erróneamente que seis meses
constituyen una lactancia “prolongada” cuestionando los motivos de las mujeres
que amamantan a sus hijos más de un año.
A qué se hace referencia cuando se habla de
lactancia prolongada?
Nosotros podríamos definirla como “El
amamantamiento fuera de las normas culturales, o más allá del tiempo donde la
mayoría de las madres dentro de la sociedad a la que pertenecen ya han
destetado”.
Razones más comunes que inducen a aconsejar
erróneamente el destete.
La aparición de los dientes.
El nacimiento de un hermano.
La adquisición del lenguaje.
El comienzo de la motilidad independiente
del niño.
El comienzo de la escolaridad.
La reincorporación de la madre a la
actividad laboral.
La duración del amamantamiento puede ser
afectada por factores como:
(Cabrer,C; Piovanetti,Y; Pagán,D. Protocolos
de Lactancia Materna. Segunda Edición. 2003. San Juan, Puerto Rico.)
Admisión del infante al área de intensivo (NICU)
aún cuando la razón sea menor y temporaria.
Introducción temprana de suplementos.
Percepción de la madre de que no produce
suficiente leche.
Si los patrones del infante difieren a las
expectativas de la madre (sueño, llanto, alimentaciones, frecuencia, duración,
etc.).
Madre adolescente.
Baja escolaridad de la madre.
Actitud negativa de la madre hacia el
amamantamiento.
Actitud positiva de la madre hacia la
botella.
Bajo conocimiento sobre el amamantamiento.
La madre estudia o trabaja.
La madre fuma.
Restricciones hospitalarias.
No asiste a grupos de apoyo.
Bajo conocimiento sobre el amamantamiento,
tanto de la madre como del padre.
Pobre calidad de la información de lactancia
que reciben.
Falta de apoyo de la familia, amistades,
profesionales de la salud, etc.
Depresión en la madre.
DATOS ANTROPOLÓGICOS
Katherine Dettwyler en su libro,
Amamantamiento, Perspectivas Bioculturales, relata que la práctica de amamantar
hasta los seis años para los humanos comenzó a ser modificada, primero por el
uso de fuego para cocinar (hace medio a un millón de años) y luego y más
significativamente por el procesamiento de granos, moliendo o machacando, ambos
proveyendo alternativas a vegetales no cocinados y carne animal cruda.
En Babilonia (3000 A.C.) se amamantaba durante
2 a 3 años.
Los Hebreos (Torah) mencionan un destete a los
3 años.
En Egipto el destete se recomendaba a los 3
años.
Los romanos creían que el destete completo no
debía darse antes de los tres años de vida (Galen) o cuando tuvieran completa la
dentición (Soranus).
En la Europa Medieval, el destete completo
ocurría usualmente entre el año y los tres años de vida. En su libro, Mothering
your Nursing Toddler, Norma Jane Bumgarner nos comenta:
“En India, influenciados por la creencia que
cuánto más amamante un niño más años de vida tendrá, las madres amamantaban a
sus niños lo más que pudiesen, a veces 7 o 9 años”. Los textos médicos en el
período de Ayurvedic (1500 a 800 A.C.) recomiendan sólo leche del pecho para
primer año, leches del pecho y sólidos durante segundo año, y el destete gradual
después de eso.
Estudios etnográficos de sociedades pre-industriales
muestran que el promedio de duración de la lactancia varía entre los tres y
cinco años de edad de una cultura a otra y entre cada niño dentro de una misma
cultura.
En el mundo musulmán, especialmente en África
y el Sudán, el destete se rige por las enseñanzas del Corán, que recomienda
hacerlo hasta los 2 años.
En 1951, en Mongolia, los niños eran
amamantados durante 2 o 3 años, y tampoco era raro que un niño de seis o siete
años quisiera ser amamantado para sentirse más seguro.
En Tsinghai, China, en 1956 las madres aún
amamantaban durante varios años, 5 años no era inusual, o hasta que naciese otro
niño.
En su libro, The Politics of Breastfeeding,
Gabrielle Palmer menciona que “en el Este de Lincolnshire las mujeres
amamantaban a sus hijos hasta los siete u ocho años de edad en 1820”.
Actualmente, en culturas no occidentales las
madres amamantan a sus niños hasta los 3 o 4 años.
Las últimas pocas décadas de este siglo veinte
son probablemente el único momento en la historia de la humanidad que los niños
han sido completamente destetados en los primeros tres a seis meses de vida.
Según la antropóloga Katherine Dettwyler los
seres humanos alcanzan autonomía inmunológica a los 6 años lo que sugiere que a
través de nuestro más reciente pasado evolutivo los agentes inmunes contenidos
en la leche materna estaban normalmente disponibles para el niño hasta
aproximadamente esta edad.
ASPECTOS QUE CONTRIBUYERON A LA CREENCIA
DEL EFECTO PERJUDICIAL DE LA LACTANCIA PROLONGADA Y MOTIVARON UN DESTETE PRECOZ
Desconocimiento sobre los beneficios de la
lactancia materna y los riesgos de la lactancia artificial.
Mensajes erróneos de que los sustitutos de
la leche materna son tan buenos o mejores que ella.
Rutinas hospitalarias que dificultan la
práctica de la lactancia.
Falta de apoyo social y de asesoramiento
adecuado.
Necesidad cada vez mayor de la incorporación
de la mujer al mercado laboral.
Una imagen idealizada de la figura de la
mujer.
Los senos que son vistos como un objeto de
estímulo sexual.
Estos fueron algunos de los motivos que
contribuyeron a que cada vez fuera más extraña la imagen de una madre
amamantando a su hijo durante largo tiempo, lo que nos permite interpretar la
desvalorización y la norma cultural negativa hacia la lactancia en un niño
mayor.
Ruth Lawrence nos dice: “Si uno fuera a
determinar el momento apropiado para destetar estaría basándose en las
necesidades nutricionales y los objetivos del desarrollo. Las observaciones
acerca de otros mamíferos sugieren que al alcanzar un grado de madurez que
permita al pequeño animal buscarse su propio alimento es el detonante para que
la madre inicie el destete".
Mientras que en muchas culturas las madres que
aún están amamantando a sus hijos de dos, tres, cuatro años o más son
consideradas una excepción, posiblemente ellas sean más numerosas lo que la
mayoría de la gente cree porque gran parte de ellas permanecen invisibles a
propósito.
En la actualidad el destete precoz y las
fallas a la hora de amamantar son consecuencia de la presión social y la falta
de conocimiento y apoyo.
RECOMENDACIONES DE ORGANISMOS
INTERNACIONALES
La Organización Mundial de la Salud, UNICEF y
la Sociedad Argentina de Pediatría recomiendan amamantar al menos dos años.
A pesar de ello solemos escuchar comentarios
que reflejan el desconocimiento de las recomendaciones arriba mencionadas así
como también una actitud generalizada por parte de la sociedad de no aceptación
de la lactancia materna como la forma natural de alimentación de los niños por
lo menos hasta el segundo año de vida.
Muchas mujeres ocultan que amamantan a niños
mayores justamente para evitar la desaprobación de los profesionales de la salud
y de los miembros de su familia.
DESMITIFICANDO PREJUICIOS
Existen prejuicios populares e incluso dentro
de los profesionales de la salud sobre falsas consecuencias psicopatológicas
que afectarían a los niños amamantados después del año.
Alcoholismo
Enfermedades psiquiátricas.
Dependencia excesiva.
Homosexualidad
Adicción a las drogas
ALCOHOLISMO
A comienzos de 1800 (en la época de la guerra
de independencia americana) el Dr. Thomas Trotter, médico de la marina inglesa,
presentó su tesis de grado en la que postulaba que destetar tempranamente al
bebé lo predisponía a ser alcohólico en la edad adulta. En aquel entonces la
propuesta tuvo buena acogida por parte de los médicos, sin embargo la tesis
quedó en el olvido hasta que a fines de la década de 1950 un grupo de
psiquiatras en Dinamarca que investigaba las causas de las deformaciones
congénitas obtuvieron suficientes datos sobre la salud de los padres de 9182
niños nacidos en ésa época. Estos datos sirvieron en 1978 para realizar un
estudio sobre el alcoholismo en aquellos niños (ahora adultos).
Encontraron que hacia los 30 años de edad, los
hijos de padres alcohólicos tenían más probabilidades de ser alcohólicos que los
hijos de padres no alcohólicos; y un dato que confirmaba la hipótesis del Dr.
Trotter: al 48% de los sujetos alcohólicos su madre los había destetado
tempranamente.
Existían 5 variables que influían
estadísticamente para tener un hijo alcohólico.
Aunque el tener padres alcohólicos, bajo peso
al nacer y un bajo nivel socioeconómico de la madre contribuían por separado a
predecir el alcoholismo, el momento del destete era la variable que aportaba mas
fuerza predictiva sobre el futuro alcoholismo del hijo a los 30 años de edad.
1) Destete temprano
2) Tener una madre alcohólica
3) Tener un padre alcohólico
4) Bajo peso al nacer
5) El nivel socioeconómico de la madre
DROGADICCIÓN
No se han encontrado trabajos científicos que
encuentren relación causal entre la adicción a las drogas y la duración de la
lactancia, por el contrario lo que demuestran los estudios como veremos más
adelante es que a lactancias más prolongadas mayor nivel de adaptación social
tiene el individuo.
ENFERMEDADES PSIQUIÁTRICAS
En estudios de tipo empírico realizado en
Nueva Zelandia por Fergusson se observó que si se controlan una serie de
variables de confusión, no existe evidencia para sostener que la lactancia
materna “prolongada” se asocie con problemas de desajuste social.
Un estudio que trató específicamente de bebés
con lactancias “prolongadas” demostró un mayor ajuste social, y tendencias
estadísticamente significativas de menores desórdenes de conducta con la
duración creciente del amamantamiento. (Ferguson1987).
DEPENDENCIA EXCESIVA
Existen documentos que demuestran que la
lactancia prolongada no es perjudicial para el desarrollo emocional de los
niños.
En un trabajo de Stayton se encontró que los
niños con mayor apego en la infancia no exhibieron conductas asociadas con
temores a ser abandonados cuando sus madres dejaban el cuarto. El niño puede
aceptar la cesación de contacto tranquilamente porque sabe que su madre será
accesible a él si la necesita.
Las madres que amamantaban menos tiempo tenían
niños que lloraban más cuando se separaban de ellas. (Stayton, 1973).
HOMOSEXUALIDAD
No existen trabajos científicos que relacionen
la lactancia materna con la homosexualidad.
De todos modos es importante aclarar que la
Asociación Americana de Psiquiatría hace 27 años despatologizó la
homosexualidad.
Es ampliamente conocido el hecho de que ha
sido retirada como diagnóstico del Diagnostic and Stadistical Manual of Mental
Disorders (DSM). En 1952 figuraba como conducta patológica (DSM-I), en el DSM II
(1968) como sexualidad desviada.
Hoy no es considerada por el DSM-IV como un
trastorno.
De todos modos las evidencias de algunos
trabajos sugieren que la población homosexual no tiene índices más altos de
trastornos mentales que la población general. (Isay; 1991, Hanley-Hackenbruck;
1992, Hoocker, Evelyn; 1957).
A pesar de ello la homofobia entre los
profesionales de la Salud Mental sigue siendo un tema ríspido especialmente ante
los errores conceptuales de las investigaciones sobre la etiología, o causa, de
la homosexualidad (Duranti R., 1999; Schüklenk et al, 1996; DeCecco J., 1995;
Parr McWhiter, 1993).
Incluso la OMS sostiene que "la orientación
sexual per se, no puede ser considerada un trastorno mental".
BENEFICIOS PSICOLÓGICOS
Como bien dice Priscilla Young Colletto la
palabra “beneficio” quizás no sea la precisa, ya que estos “beneficios” en
realidad son los que la naturaleza se proponía que sea lo normal para las
personas. Amamantar es lo normal. Los sustitutos artificiales y el destete
prematuro son, de hecho, lo anormal desde un punto de vista biológico. Son estas
prácticas anormales las que colocan al niño en un lugar de enfermarse con
facilidad y comprometen su inteligencia.
Existe abundante evidencia científica que
documenta que sumado a las cuestiones de salud, cuánto más tiempo un niño sea
amamantado, su Coeficiente Intelectual (IQ) será más elevado y sus notas serán
mejores en el colegio en los años posteriores.
El desarrollo tanto físico como psíquico y
social del niño desde su nacimiento, se sustenta en la maduración de las
estructuras cerebrales durante los primeros años de vida.
El sistema nervioso central del niño es por
tanto un órgano, cuyo desarrollo está condicionado por un programa genético y
también por influencias externas, interacciones con los padres, estímulos
sensoriales, ambientales, alimentación, enfermedades, etcétera.
ESTUDIOS CIENTÍFICOS
Fergusson y colaboradores demostraron que los
niños amamantados en forma prolongada, cuando llegan a la edad de 15 a 18 años
presentan mejores niveles de apego a sus padres y consideran a sus madres menos
sobreprotectoras pero que se ocupan más de su cuidado, si se los compara con
otros jóvenes destetados precozmente.
El incremento en la duración de la lactancia
materna se asoció a un incremento consistente y estadísticamente significativo
en:
1) Cociente intelectual calculado a las edades
de 8 y 9 años;
2) Comprensión de lectura, habilidad
matemática, y escolares calculados durante el período de 10 a 13 años;
3) Evaluaciones docentes de lectura y
matemáticas calculadas de 8 a 12 años;
4) Mayores niveles de logros en exámenes
finales.
ANSIEDAD
La lactancia prolongada ayuda a los niños
pequeños a tener una transición gradual a la niñez, les permite aliviar
frustraciones, choques, golpes, y tensiones diarias. (Baumgartner, C.1984,)
En un estudio hecho por Bushnell (ya en el año
1977) se halló que las lactancias prolongadas están relacionadas con escalas
menores de ansiedad en el adulto.
Hughes y Hawkins realizaron estudios hechos
en mujeres jóvenes relacionados con el amamantamiento durante la infancia. Y
concluyeron que cuanto más tiempo fueron amamantadas se encontraron menores
niveles de ansiedad en estas mujeres.
El mismo Hughes junto con Bushnell determino
que los estudiantes de primer año de psicología que fueron amamantados menos
tiempo, tuvieron escalas de ansiedad más altas.
Relación entre la duración del amamantamiento
y el desempeño cognitivo del niño.
Existen diferencias significativas entre el
índice del desarrollo mental y la duración del amamantamiento (Morrow)
La lactancia prolongada está positivamente
relacionada con pruebas en el vocabulario, el desarrollo temprano del lenguaje,
coordinación visomotora y comportamiento y las medidas de la cabeza. (Taylor B,
Wadsworth J). (Vestergaard M, Obel C).
Los chicos que habían sido amamantados más
tiempo tenían en promedio un coeficiente intelectual 8 puntos más alto a los
cinco años que los niños que habían sido amamantados por menos tiempo. (Torstein
)
Los niños amamantados más tiempo tuvieron
resultados más altos en el desarrollo cognitivo; inteligencia y desarrollo del
lenguaje.
De acuerdo a mi experiencia profesional como
psicóloga, en comparaciones hechas entre hermanos con distintos tiempos de
amamantamiento, he podido observar que aquellos que han tenido lactancias más
prolongadas presentaron:
Poder de observación muy acentuado
Acceso precoz a la lectura y la escritura.
Actitud de permanente curiosidad intelectual
Tendencia fuerte a la originalidad de
conceptos, juicios, preguntas y soluciones de problema.
Facilidad para el pensamiento, la reflexión
abstracta, y para la crítica
Tonos y reflexiones adultas para su edad
Confianza en sí mismos y en el mundo externo
Independencia madura
Fuerte sentido de la ética y los valores
morales
Es nuestra responsabilidad como madres con
experiencia en lactancia y lideres de LLLI transmitir estos conceptos a la
sociedad, concientizándola respecto a los impedimentos culturales que empujan a
las madres a realizar un destete precoz.
Informar a los profesionales de la salud, y a
la sociedad de los beneficios de la lactancia materna más allá de lo que está
reglado por las creencias populares. Y los riesgos de introducir tempranamente
lactancia artificial, desculpabilizando a las madres que sufren el estigma de la
sociedad por amamantar a sus hijos de acuerdo a sus mutuas necesidades
biológicas.