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Mi nombre es Alejandra Marina Mercado, soy Argentina, médica de familia, trabajo en el Centro de Salud de Valentina Norte, un barrio periférico de la ciudad del Neuquén y soy profesora auxiliar de la cátedra de Atención Primaria de la Salud de la Carrera de Medicina de la Universidad Nacional del Comahue (en donde realizamos una investigación sobre enseñanza de LM que recibió el 1er premio en el Simposio de LM de Tucumán). Soy parte de la Subcomisión de LM de la Sociedad de Medicina Rural del Neuquén y de la Comisión de LM de la Subsecretaría de Salud de la Provincia del Neuquén. Nací en Córdoba, estudié en Buenos Aires y luego vine a Neuquén, Patagonia Argentina, con Guillermo de Hoyos, mi esposo, para hacer la Residencia de Medicina de Familia y nos quedamos a vivir. Como me encanta la educación para la salud, conformé y coordiné durante 12 años el Taller de Embarazo y Crianza del Hospital Bouquet Roldán (al que aún asisto, pero como invitada) y participé del Comité de Apoyo a la Lactancia Materna del mismo hospital (merecedor de la distinción de la OMS-UNICEF Hospital Amigo de la Madre y el Niño) Tengo cuatro hermosas hijas, la última nació prematura y logré (no sin esfuerzo) alimentarla con lactancia exclusiva durante 8 meses (y aún lo hago), a las tres mayores las amamanté, cada vez mejor, cada vez más tiempo, con todas aprendí cada vez más a confiar en mis instintos y a defender mis creencias. Porque para la mujer actual, trabaje o no, es muy difícil la lucha contra el empleador, el médico, los parientes, los vecinos, que tienen la cultura del biberón, te desalientan continuamente y ponen trabas para que continúes con la lactancia. Vas a escuchar muy seguido: "tu leche es aguada", "no lo alimenta", "ese niño se queda con hambre", "¿por qué no lo complementas con un biberón?", o como me pasó a mi cuando reclamé la prolongación de mi horario de lactancia en el trabajo "tu bebé no es desnutrida y tienes medios para darle otros alimentos", y sobre todo, desde que se recomienda prolongar a dos años la lactancia como mínimo y luego el mayor tiempo posible "¿Cómo?, ¿todavía toma la teta??". Pero estando informada vas a tener las herramientas para luchar y defender tus derechos, porque la Lactancia Materna es un derecho de la mujer y del niño. Si, también de la mujer, porque es tu derecho a que tus pechos no sean exclusivamente un objeto sexual, tu derecho a elegir alimentar a tu hijo con lo mejor de este mundo, tu derecho a querer ese vínculo tan especial madre - hijo y mantenerlo el tiempo que desees, tu derecho a no consumir lo que quieren venderte como mejor, tu derecho a cuidar tu salud. Como dijo el poeta: Nuestro ideal no llega a las estrellas,es sereno, sencillo,quisiéramos hacer miel como las abejaso tener dulce la voz o fuerte el grito,o fácil caminar sobre las hierbas,o senos donde mamen nuestros hijos.Federico García Lorca.
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