Todas las mujeres pueden amamantar, no importa el tamaño de sus pechos ni el tipo de parto que tuvieron.
Tener mucha leche no es cuestión de suerte ni de herencia.
Poner al bebé a mamar más seguido estimula las glándulas que de este modo producirán más leche.
Al comienzo de la mamada la leche es aguada (como leche descremada), para saciar la sed del bebé, en el medio es como leche entera y al final es un rico postre cremoso, por eso es importante el vaciado completo del primer pecho.
La leche materna es
muy digerible, por eso los bebés piden más seguido.
Dar complemento y mamaderas aumenta el riesgo de destete precoz hasta 8 veces, porque disminuye la producción y confunde al bebé en la succión (totalmente diferente a la del
pezón, ver animación),
(ver comparación de las diferentes succiones)
Si el bebé llora, tengamos paciencia y tratemos de interpretar sus necesidades (te será más fácil si lo amamantas), porque
no sólo llora por hambre, los brazos de mamá suelen ser el mejor lugar para calmarlo.
Si un bebé llora
de hambre, esta diciendo que quiere de nuevo el pecho
y no un biberón.
Los pechos blandos a partir de la 2ª o 3ª semana son sinónimo de que las glándulas mamarias ya están en las mejores condiciones para trabajar.
La congestión que
sientes al principio es ocasionada por la sangre y la linfa más que por
la leche, y es pasajera, luego los pechos se ponen blandos y éstos son
los que más leche producen.
A pesar de que los beneficios del
amamantamiento son incuestionables, muchas madres deciden no practicarlo
por miedo a que sus senos decaigan. Sin embargo,
el amamantamiento por sí solo no provoca ningún impacto en la forma de
los senos de una mujer, según un estudio pionero en su clase que
se presentó en la American Society of Plastic Surgeons (ASPS, según sus
siglas en inglés) en el año 2007 en Baltimore. "Muchas mujeres que
acuden a nuestra consulta manifiestan que sus senos están perdiendo
elasticidad, decaen, o tienen menos volumen, debido a que están
amamantando", afirmó Brian Rinker, MD, Cirujano Miembro de la ASPS y
autor del estudio. "Aunque el decaimiento de los senos parece aumentar
con cada embarazo, hemos determinado que el amamantamiento no empeora el
efecto". Al tratarse del primer estudio que examina los impactos en la
forma de los senos en relación con el embarazo, los cirujanos plásticos
determinaron que los antecedentes de amamantamiento, la cantidad de
bebés amamantados, la duración del amamantamiento de cada bebé, o la
cantidad de peso ganado durante el embarazo no eran predictores
significativos en la pérdida de forma de los senos. Sin embargo, el
índice de masa corporal (sobrepeso y obesidad), la cantidad de
embarazos, una talla grande de sujetador previa al embarazo, los
antecedentes como fumadora y la edad, constituyeron factores de riesgo
significativos para un grado mayor de decaimiento de los senos.
"El criar no disminuye la belleza de unos
pechos de mujer;
realza su encanto al hacerlos aparecer
habitados y felices."
Te dirán que no
tomes gaseosas, que no comas ni esto ni lo otro, porque ¡todo le da gases y cólicos a tu bebé!. Debes
saber que el
único alimento que está comprobado que da gases al bebé es la
leche de vaca (si, la que ingiere la mamá!)
el
resto, sólo le cambia el gusto a tu leche, y a veces el color. Como
"gustos son gustos" vos probá, si a tu bebé no le gusta la
tetita a la provenzal, seguro te lo hará saber, con
llanto, cómo él sabe expresarse, por eso la confusión con los
gases. Hay chicos que toman teta con gusto a repollo, ajo, cebolla y no se
quejan, debe ser rico....