Podés buscar información,
acercarte a un Taller de embarazadas, buscá charlar con madres que amamanten, cuánto más conozcas más segura te sentirás.
Elige para la atención de tu parto un Hospital Amigo
de la Madre y el Niño.
Pide a tu médico que te revise los pechos para descartar cualquier problema y solucionarlo a
tiempo.
Si tienes un
buen pezón (protráctil: que sale para afuera al estimular) no es
necesario que los prepares con masajes, cepillado, ungüentos raros o
cremas costosas, sólo déjalos un poco cada día al aire y al sol y si
te sale calostro (líquido amarillento) de los pechos, úsalo como la
mejor crema que existe.
Si tu pezón en
vez de salir, se hunde (como ombligo, umbilicado) consulta con tu
médico, hay ejercicios que pueden ayudar, y no se contraindica la
lactancia.