Si la mamá y el bebé se encuentran bien, lo ideal es prenderlo al pecho
inmediatamente después del parto o dentro de la
primera hora (Bajar video)
Estimula tu pezón hasta que se ponga duro y erecto, para facilitar la toma del bebé.
Toma tu pecho con la mano en forma de "C" y hacéle cosquillas con tu pezón en el labio inferior del bebé hasta que abra bien la boca (como diciendo "A"), cuando esto ocurra, acerca rápidamente el bebé al
pecho (ver
fotos), (ver animación)
El bebé se prendió bien cuando mama con los labios evertidos (para afuera), ha tomado casi toda la
areola (la parte oscura del pezón) con su boca y no sientes
molestias (ver foto), si arde o
duele está mal prendido (ver foto)Bajar Video
Para evitar las irritaciones y grietas del
pezón, cambia periódicamente de posiciones
para amamantar, sobre todo al principio.
La leche de los primeros días se llama
calostro, es espesa, amarilla y es rica en defensas (anticuerpos) que protegen al bebé de múltiples infecciones.
El bebé recibió en el útero calor, contacto, movimiento y alimentación permanente, es natural que una vez nacido reclame estas mismas condiciones.