G. Mistral

Arriba
Dar de Mamar
¿Por qué tu leche?
¿Cómo funciona?
Buenos Consejos
El sueño de tu hij@
Para leer y pensar...
Para Bajar
Poesía
¿Quién soy?
Álbum de fotos
Semana Mundial
Libro de Visitas
Sitios recomendados
Bibliografía

 

 

 

Apegado a mí.

Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!

 

Meciendo

El mar sus millares de olas
mece, divino.
Oyendo a los mares amantes,
mezo a mi niño.

El viento errabundo en la noche
mece los trigos.
Oyendo a los vientos amantes,
mezo a mi niño.

Dios Padre sus miles de mundos
mece sin ruido.
Sintiendo su mano en la sombra
mezo a mi niño.

 

Rocío

Esta era una rosa
Que abaja el rocío;
Este era mi pecho
Con el hijo mío.

Junta sus hojitas
Para sostenerlo
Y esquiva los vientos
Por no desprenderlo.

Porque él ha bajado
Desde el cielo inmenso
Será que ella tiene
Su aliento suspenso.

De dicha se queda
Callada, callada:
No hay rosa entre rosas
Tan maravillada.

Esta era una rosa
Que abaja el rocío;
éste era mi pecho
Con el hijo mío.

Gabriela Mistral

 Principal ] [ G. Mistral ] D. Rosenmann Taub ] Fedra Henríquez Moreno ] Daniela Barría Ojeda ]