
Apegado
a mí.
Velloncito
de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!
La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!
Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!
Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!
Meciendo
El
mar sus millares de olas
mece, divino.
Oyendo a los mares amantes,
mezo a mi niño.
El
viento errabundo en la noche
mece los trigos.
Oyendo a los vientos amantes,
mezo a mi niño.
Dios
Padre sus miles de mundos
mece sin ruido.
Sintiendo su mano en la sombra
mezo a mi niño.
Rocío
Esta era una rosa
Que abaja el rocío;
Este era mi pecho
Con el hijo mío.
Junta sus hojitas
Para sostenerlo
Y esquiva los vientos
Por no desprenderlo.
Porque él ha bajado
Desde el cielo inmenso
Será que ella tiene
Su aliento suspenso.
De dicha se queda
Callada, callada:
No hay rosa entre rosas
Tan maravillada.
Esta era una rosa
Que abaja el rocío;
éste era mi pecho
Con el hijo mío.
Gabriela Mistral
[ Principal ] [ G. Mistral ] [ D. Rosenmann Taub ] [ Fedra Henríquez Moreno ] [ Daniela Barría Ojeda ]
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