¿Es que
acaso se nos dará la vida dos veces? Pues ¿cómo es que me duermo sin ceñirte
entre mis brazos?
Otomo Yakamochi, Japón 718 a 785.
Es bueno que sepas, que los bebés que maman,
por lo general toman más seguido que los alimentados con leche de otra especie
(sobre todo porque la leche de vaca es hecha para recién nacidos que pesarán 300
Kg.!)
entre otras cosas porque es muchísimo más fácil de digerir y asimilar, es por
eso que muchos bebés que maman necesitan de tomas nocturnas, sobre todo porque es durante las noches cuando
la producción de prolactina es mayor (ver ¿Cómo
funciona?). Hay además muchos otros motivos por lo que tu bebé se
despierta por las noches, si te interesa, el Dr. Carlos González los explica en
este artículo: Por qué los niños se
despiertan por la noche.
"Cuando
duerme una madre junto al niño
duerme el
niño dos veces;
cuando
duermo soñando en tu cariño
mi eterno
ensueño meces".
Miguel de
Unamuno.
A algunas mujeres esto puede asustarlas y
parecerles muy sacrificado, pero las hormonas de la lactancia, hacen que duermas
más y mejor después de dar el pecho, y a su vez te dan energías. Además, es aconsejable que tengas la
cuna o moisés al lado de tu cama para no tener que levantarte por las noches, y
ya no es mal visto que algunas noches duermas con tu niñ@ en tus brazos, ¿no
lo crees?, todo el mundo (en occidente) te dirá que no debes dormir nunca con tu hijo, que es
peligroso porque puedes asfixiarlo, que se te puede caer, que hay estudios que
demuestran esto y aquello, etc. Por el contrario, en oriente es natural dormir con los
hijos hasta edades avanzadas, si quieres puedes leer qué opinan profesionales
japoneses sobre este tema (Colecho,
Desarrollo psicológico de los niños,
Nobuko H. Sasaki).
Por suerte también en occidente nos estamos dando
cuenta, y especialistas en salud mental infantil como la Dra. Sunderland escriben artículos y
libros sobre el tema (para leer los artículos haz click en los links subrayados)
"Mantener un contacto íntimo y cálido con el cuerpo de otra persona
mientras se concilia el sueño es una necesidad primigenia y connatural a
todo niño... La necesidad biológica del lactante de la presencia constante
del adulto que lo cuida ha sido completamente ignorada en la cultura
occidental, donde se expone a los bebés a largas horas de soledad, debido
a la idea errónea de que es más saludable que los pequeños duerman solos".
Anna Freud.
Las investigaciones han mostrado que el
colecho (dormir juntos) con un lactante promueve los vínculos, regula los
patrones de sueño de la madre y su bebé, juega un papel importante al ayudar a
la madre a ser más sensible a los requerimientos de su bebé, y les da a ambos
más oportunidad de un buen descanso. El entorno generado por el colecho también
ayuda a las madres a continuar el amamantamiento a libre demanda, un paso
importante para mantener la producción de leche de la madre.
"La
mayoría de nuestras ideas sobre el sueño infantil son una construcción cultural,
en peligroso desacuerdo con las necesidades biológicas y emocionales de los
bebés, cuando tengas un bebé y se presente la oportunidad, duerme con él”.
Dr.
James
McKenna.
El Dr. James MacKenna, profesor de Antropología
de la Universidad de Notre Dame, miembro del Consejo de Asesores de la Salud de
La Liga de La Leche Internacional, y experto en el tema del colecho, cree que
hay mayor peligro en dejar un niño solo en una cuna, que en proporcionarle un
entorno en el que duerma acompañado, con las debidas medidas de seguridad. El
mismo dice: "Estamos de acuerdo con otros autores en que hay que tomar
precauciones especiales para reducir el riesgo de accidentes catastróficos. Sin
embargo, la necesidad de tales precauciones ya no es un argumento en contra del
colecho en su totalidad y especialmente el compartir el lecho ya que los
accidentes de niños estrangulados, asfixiados o muertos a causa del síndrome
de muerte súbita suelen suceder en cunas donde los bebés duermen solos y cuyo
sueño no está debidamente supervisado." Y agrega: "Mientras que los
peligros específicos estructurales de una cama adulta son importantes, el hecho
de que existan no quiere decir que no puedan ser eliminados ni tampoco que todas
las instancias de compartir el lecho sean peligrosas ".
El Dr. McKenna cree que el colecho puede ser
una experiencia positiva para una familia en proceso de amamantamiento y que no
tiene por qué ser peligroso siempre y cuando se tomen los siguientes medidas de
seguridad:
Los padres fumadores o consumidores de
tranquilizantes, drogas o alcohol, no deben dormir con sus hijos.
Los padres obesos no deben dormir con sus
hijos.
La ropa de cama debe ser de la misma
medida del colchón.
El colchón debe ser de la misma medida de
la estructura de la cama, especialmente la cabecera.
No deben permitirse almohadas o frazadas
sueltas cerca de la cara del bebé.
No deben permitirse los espacios entre el
borde de la cama y la pared en la que se apoya ya que el bebé podría rodar
y quedar atrapado.
El bebé no debe descansar boca abajo.
Según el Dr. Marcos Alexandre:
“La asunción de que el colecho inhibe la independencia es, según los mismos estudios, pura mitología cultural. Investigaciones de seguimiento confirman que los niños que duermen con sus padres son más independientes, obtienen mejores resultados escolares, tienen un mayor grado de autoestima y menos problemas de salud que los que duermen solos.”
La psicóloga Mª Luisa Ferrerós opina:
“Los nuevos estudios sugieren huir de ciertos métodos que consideran brutales como aislar a los bebés en su habitación y dejarles llorar durante 10 minutos ininterrumpidamente, tal y como proponen algunos best-sellers infantiles
(Ver "La Ferberización", por Robert Wright,
psiquiatra infantil). Recientes investigaciones aseguran que cuando los niños lloran porque están solos, aumentan su dosis de cortisona y sus hormonas del stress a causa de cambios físicos en el celebro”
Si te interesa leer más sobre el tema,
en los links que siguen encontrarás varios de los capítulos del
excelente libro NUESTROS HIJOS Y NOSOTROS de Meredith F.
Small, que hablan con detalle de los estudios realizados por el Dr. McKenna
y creo que te sacarán todas las dudas.
"Un comportamiento tiránico
para con los niños crea tiranos. La indiferencia hacia el llanto del niño creará
adultos indiferentes no sólo al dolor, sino a la simple existencia del otro".