Sin embargo, la leche artificial para bebés no protege
contra enfermedades. Las madres pobres no tienen suficiente dinero para comprar
el alimento de sus bebés, así que lo diluyen. El agua utilizada para preparar
la leche artificial puede estar contaminada. La Organización Mundial de la
Salud estima que un millón y medio de bebés mueren cada año por no ser
alimentados con leche humana