Pero ¿cómo iban a convencer a las
mujeres de que la
leche de vaca era mejor que su leche?. Con publicidad, mucha publicidad, ellos
trataron de debilitar la confianza de las mujeres en sus habilidades para
alimentar a sus propios bebés. En sólo unas décadas casi destruyeron un hábito
de miles de años, que era parte de la naturaleza humana...